Muchas veces no sabemos si estamos ante un problema de atención, de memoria o un problema emocional. Cómo nos sentimos está interfiriendo en nuestra capacidad para prestar atención o recordar cosas.
Es importante evaluar de forma global todos los procesos que pueden estar afectando, en los síntomas que estamos manifestando, para poder ofrecerte un diagnóstico diferencial y ayudarte.
